La comunidad musulmana francesa, la más numerosa de Europa
después de la alemana, pretende crear una entidad única -elegida por las
diversas asociaciones y grupos del islam- para centralizar sus finanzas y
evitar que sea el presidente Macron quien le marque las reglas. La complejidad
del proyecto, que muchos consideran irrealizable, desborda la eficacia contable
ante el laberinto opaco de dineros que van y vienen, procedentes de gobiernos
extranjeros, fundaciones, diezmos musulmanes o impuestos a la carne «halal».
Controlar el presupuesto de las mezquitas, y el pago y formación de los imanes,
es controlar el rumbo ideológico del islam francés. En otras palabras,
imprimirle una orientación moderada, compatible con los «valores republicanos»,
o una versión radical, más pegada a la aplicación literal de la Sharía, la ley
islámica. Y ahí ninguna de las versiones mayoritarias en Francia va a ceder un
ápice de terreno.
Además, el islam tiene asumida desde la muerte de Mahoma la
imposibilidad -para algunos eruditos santa- de contar con una sola autoridad
que marque la ortodoxia. Así que el problema de interlocutor con el islam es
consustancial, y pretenderlo, aunque sea con el legítimo motivo de evitar que
el Estado francés se inmiscuya en sus actividades, es un brindis al sol. En el
islam francés, emiratí o malasio, hay clérigos tolerantes, y otros radicales;
unos son más espiritualistas -cercanos al sufismo- y otros formalistas e
iconoclastas. La inexistencia de una sola autoridad suprema, garante de la fe
islámica, impide una interpretación única del Corán. Defender que el islam es
«la religión de la paz» es tan legítimo para la mayor parte de los ulemas como
sostener que es la religión de la yihad, la guerra santa.
Cuando no hace mucho Pedro Sánchez reivindicó también el
«diálogo con la comunidad musulmana española, que se siente señalada después de
cada atentado terrorista», volvió a plantear un problema casi de protocolo.
¿Con quién pretende hacerlo? ¿Quién representa a la variadísima comunidad
islámica española?
¿Quién se pone al teléfono en el islam europeo?
20/Jul/2018
Fuente ABC España, Por Francisco de Andrés